Con gran orgullo y alegría, la comunidad de la parroquia de San Juan Pablo II, en Stalowa Wola, celebró un acontecimiento extraordinario. Nuestro pequeño santuario se convirtió en una de las paradas de la histórica peregrinación del ícono de la Virgen María "De Océano a Océano". Fueron días llenos de oración, fraternidad y de la presencia palpable de la gracia de Dios.
La visita del milagroso ícono reunió a una multitud excepcional de fieles en la iglesia. La Virgen fue recibida solemnemente por el párroco, el padre Dr. Rafał Tomoń, y por los grupos que desarrollan su labor pastoral en la parroquia:
• Caballeros de Colón
• Rosario Viviente (Rosas del Rosario)
• Movimiento Margarita
• Iglesia Doméstica
A la vigilia de oración asistieron no solo los feligreses de la parroquia, sino también numerosos amigos de la comunidad. El tiempo vivido en presencia de María se convirtió en una fuente de profundas experiencias espirituales para muchos. Por intercesión de la Virgen, numerosas gracias personales fueron concedidas a quienes confiaron sus intenciones a su amparo.
Siguiendo los pasos de nuestro santo patrono hacia la Basílica Concatedral
Tras la peregrinación y una emotiva despedida del ícono, las celebraciones continuaron en la Basílica Concatedral de Nuestra Señora Reina de Polonia.
Este lugar posee un significado histórico excepcional: la primera piedra de este templo fue consagrada personalmente por el entonces obispo Karol Wojtyła, quien más tarde se convertiría en nuestro santo patrono, san Juan Pablo II. Allí se celebró una solemne misa, que constituyó el acto central de todo el acontecimiento.
Más de tres kilómetros de testimonio: Marcha por la Vida y la Familia
Inmediatamente después de la liturgia, emprendimos una Marcha por la Vida y la Familia de 3.5 kilómetros, acompañados por el ícono de la Virgen María. El evento reunió a una multitud de habitantes de Stalowa Wola. Familias enteras participaron en esta alegre procesión, desde los más mayores hasta los más pequeños. Los niños disfrutaron especialmente de los coloridos globos y molinillos de viento, que se convirtieron en el símbolo de esta festiva celebración.
La marcha tuvo un destino muy especial: el Santuario de Nuestra Señora del Escapulario, en Rozwadów. Cabe destacar que esta iglesia neogótica, construida a finales del siglo XIX y comienzos del XX, es el único templo de este tipo en la región que ostenta la categoría de santuario.
Un día bendecido por el sol y un alegre encuentro familiar
La jornada culminó con un picnic familiar, durante el cual los más pequeños participaron activamente en presentaciones artísticas y juegos. Todos los asistentes coincidieron en que fue un día especial marcado por la intercesión de María. Aunque los días previos habían estado acompañados de un clima inestable y lluvioso, el cielo se despejó por completo para la marcha y el picnic, regalándonos un cálido y radiante sol como bendición.
Una oración que continúa
A lo largo de este tiempo de gracia, por intercesión de la Virgen María, hemos orado por las gracias que necesitan nuestras familias, pidiendo fortaleza para afrontar la vida cotidiana y encomendando a nuestros difuntos para que reciban el don de la vida eterna.
¡Madre de Dios, vela por nosotros y alcánzanos un manantial de gracias por intercesión de tu Hijo, Jesucristo!
Danuta, feligresa de la parroquia









